Bulldog Inglés
El bulldog tiene un pelo muy suave, mejillas arrugadas, patas frontales poderosas y patas traseras pequeñas.
Contrario a las clásicas parodias que muestran al bulldog como feroz y usando un collar con púas, el bulldog no es una raza fiera (aunque lo fue durante los días de bullbaiting, se eliminaron sus tendencias agresivas durante la Segunda Guerra Mundial) y se lleva muy bien con los humanos (incluido los niños) y a veces con otras razas. Los bulldog son muy amigables, pero tercos y protectores.
Los bulldog tienden a tener problemas respiratorios, ya que su cara desinflada restringe el aire. Tienen también problemas al nadar y pueden ahogarse si se los deja sin atención cerca de una piscina. Otros problemas de salud incluyen los ojos rojos, alergias, y (entre los bulldog más viejos) problemas en la cadera y cataratas. Debido al gran tamaño de la cabeza en proporción con el tamaño de su cuerpo, los cachorros nacen normalmente por cesárea.
Los bulldogs fueron usados originalmente para peleas, en las que bulldogs entrenados atacaban y mataban toros atados por deporte durante el siglo XVII. La práctica de la pelea de bulldogs con toros fue prohibida en Inglaterra en 1835.
Debido a su tenacidad, el bulldog es popular como mascota de universidades así como en las instituciones militares, además de ser el símbolo de Gran Bretaña.